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Blog de Historia del periodismo

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Un pez que pasa de presa a depredador

MADRID (04/08/2010). © Redacción de Historia del periodismo (Equipo de RHP)

                                        Más información en: Discovery News 

 

Un misterio ha surgido en la costa suroeste de África. Una especie singular de pez diminuto, que no suele superar el tamaño de una mano, actualmente, está adaptándose a un entorno bajo en oxígeno, que hasta ahora estaba dominado por las medusas. Los científicos no se explican cómo puede estar sucediendo esto.

 

Un equipo internacional de investigadores ha estudiado un pez gobiidae (Sufflogobius bibarbatus), aparentemente, una criatura inofensiva que suele alimentarse del fitopláncton y que a menudo es una fuente de alimento primaria para otros depredadores como los pingüinos, las focas y otros peces más grandes.

 

Han descubierto que la comunidad de gobiidae se estaba comportando de una manera muy extraña. Están alimentándose de las medusas que habitualmente les cazan a ellos.

 

Microbius gulosus

 Microbius gulosus. Familia de los gobiidae.

 

"No sabemos si están comiendo medusas muertas del fondo o si están subiendo a capas con más oxígeno para comérselas, pero están comiendo medusas", explica Victoria Braithwaite, profesora de Penn State.

 

Las medusas comenzaron a invadir las aguas entre Namibia y Sudáfrica entre los años 60 y los 80. En aquel momento, las poblaciones de sardinas mermaron, principalmente, debido a la pesca excesiva, que permitió a las medusas aumentar en número, porque la competencia por la comida era menor.

 

Ahora, la adaptación de los gobiidae vuelve a introducir a las medusas -de las que nadie se suele alimentar- a la cadena alimenticia.

 

Aparte, los científicos también han descubierto que los gobiidae son capaces de sobrevivir en el fondo del océano, durante al menos 10 ó 12 horas seguidas; un lugar que, según señala Braithwaite "es fango tóxico, en el que prácticamente nada sobrevive, excepto bacterias y nemátodos".

 

"De alguna manera los gobiidae pueden aguantar en este ambiente tóxico, pero no sabemos cómo lo hacen", añadió. "Cuando los tocamos con una vara -comentó-, muestran facilidad para escapar", pretendiendo argüir que "los gobiidae se mantienen alerta a pesar de estar en un ambiente bajo en oxígeno".

 

"Es una situación de la que los gobiidae están aprovechándose para utilizar un recurso alimenticio del que nadie suele nutrirse: las medusas”, explicó Braithwaite. "Y además, están utilizando el fango tóxico como un refugio", añadió. "Esto parece explicar por qué su población está creciendo a pesar de que ahora son la principal presa de este extraño ecosistema" ♦

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